Internet muestra en la actualidad la existencia de lo que denominamos nuevos medios. Se trata de estructuras de comunicación que poseen un conjunto de características que las dotan de una “identidad comunicacional” estable y definida. Aunque la observación a la Red de redes permite constatar el nacimiento de otras, podemos detectar la consolidación de seis categorías mediáticas: diarios digitales, portales, buscadores y directorios, comunidades virtuales, bitácoras o weblogs, y redes ciudadanas. Cada una de las categorías mediáticas posee sus rasgos definitorios, que las hacen independientes, aunque también es posible afirmar que todas ellas, en la medida se desarrollan en el mismo canal o soporte –Internet– también poseen características comunes. Uno de los principales rasgos coincidentes es el que denominamos sentido de comunidad.
Como trataremos de explicar en este artículo, el sentido de comunidad se erige en una de las principales diferencias de los nuevos medios respecto a los medios de comunicación de masas. En términos generales puede decirse que la noción de comunidadimplica un papel inédito de los sujetos que participan en los nuevos medios, basado en una actitud de participación sustancialmente diferente –de naturaleza más activa– a la prensa, la radio y la televisión. A lo largo de estas páginas llevaremos a cabo un repaso acera de lo que son los nuevos medios, en donde nos centraremos en una reflexión teórica acerca del sentido de comunidad, para adentrarnos a continuación en una aportación introductoria referida a cómo las diferentes categorías mediáticas hacen suyo este sentido dentro de su estructura de funcionamiento.
El discurso de los nuevos medios
De entre las muy diferentes aportaciones que ha traído consigo Internet al espacio mediático desde su invención, cabe señalar que los nuevos medios son una de las más destacadas. Consideramos que una manera acertada de comprender lo que son los nuevos medios es aquella que los identifica como formas de comunicación o estructuras web que, a fecha de hoy, manifiestan evidentes niveles de consolidación. Esas estructuras de comunicación pueden ser agrupadas en categorías mediáticas: diarios digitales, buscadores y directorios, redes ciudadanas, bitácoras o weblogs, comunidades virtuales y portales1.
Una manera de comprender los nuevos medios –quizá introductoria– es aquella que los contempla desde una perspectiva comparativa con los medios de masas. En este sentido, una aportación que consideramos de mucha relevancia es la que indica que
Los nuevos medios de comunicación determinan una audiencia segmentada y diferenciada que, aunque masiva en cuanto a su número, ya no es de masas en cuanto a la simultaneidad y uniformidad del mensaje que recibe. Los nuevos medios de comunicación ya no son medios de comunicación de masas en el sentido tradicional de envío de un número ilimitado de mensajes a una audiencia de masas homogénea. Debido a la multiplicidad de mensajes y fuentes, la propia audiencia se ha vuelto más selectiva. La audiencia seleccionada tiende a elegir sus menajes, por lo que profundiza su segmentación y mejora la relación individual entre emisor y receptor (Sabbah: 219, apud Castells, 2000: 412)
Aunque desde nuestra perspectiva Internet muestra aún rutinas propias de la comunicación de masas2, lo cierto es que estos nuevos medios despliegan algunas constantes que vienen a poner de manifiesto ideas referidas a lo que podemos entender comoelementos integrantes de la comunicación digital o comunicación virtual. De entre las muchas y variadas aportaciones sobre los elementos integrantes de esta nueva comunicación, destacamos los siguientes:
- Multimedialidad
- Hipertextualidad
- Interactividad
La multimedialidad hace referencia a la integración de texto, imagen y sonido en un mismo formato. Supone una aportación de carácter inédito, en el momento en que los medios de masas –prensa, radio y televisión– poseían el predominio casi en exclusiva de un modo de comunicación: escritura para la prensa, sonido para la radio e imagen para la televisión.
La hipertextualidad supone una novedosa forma de lectura y escritura. Implica la ruptura de la secuencialidad o linealidad en la redacción o lectura de un texto. En este sentido, el hipertexto permite asemejarse a la forma en cómo los sujetos desarrollan sus procesos mentales:
La totalidad de estos nuevos productos informáticos electrónicos se basan en un acceso no estrictamente secuencial a los diversos materiales que ofrecen: textos, imágenes (fijas o en movimiento) y sonidos. De esta manera se intenta de alguna forma romper un concepto fuertemente arraigado en la cultura occidental desde hace algunos siglos, el de la secuencialidad, y acercarse más a la forma de pensamiento del ser humano. (Armañanzas y otros, 1996: 62)
La interactividad implica la capacidad que poseen los usuarios de los nuevos medios de ser activos. Quiere decir que los sujetos tienen la posibilidad de hacer peticiones de diversa índole a los diarios digitales, buscadores y directorios, comunidades virtuales, etcétera, y que estos les respondan en sus solicitudes. Cada nuevo medio planteará sus opciones de interactividad, por lo que podremos decir que unos nuevos medios son más interactivos que otros. Así por ejemplo, es posible indicar que un diario digital es más interactivo que otro en el momento en que plantee más servicios que satisfagan opciones solicitadas por parte de los usuarios. En este sentido, también cabría decir que un buscador es más interactivo en el momento en que plantea más opciones de búsqueda –recursos ofrecidos por el medio para que el usuario acote sus búsquedas– que otro3. Alonso y Martínez (2003) diferencian entre modos interactivos sujeto/objeto, y modos interactivos sujeto/sujeto. En el primero se incluye el hipertexto y las encuestas. En los segundos, el correo electrónico, listas de distribución, grupos de noticias, foros y el chat.
Las comunidades virtuales son nuevos medios que, por excelencia, se plantean como finalidad la creación de un entorno relacional encaminado a la creación de un verdadero sentido de comunidad. Pero el hecho de la denominación “comunidad virtual” no implica que en todas ellas se genere una actividad de relación entre los individuos que la componen y del que surja como resultado un ambiente de comunidad. Las comunidades virtuales son medios altamente flexibles, lo cual quiere decir que su constitución y modo de funcionamiento depende de cada una de ellas; y concretamente, de la capacidad de sus gestores para saber crear un entorno adecuado en donde se genere una relación fluida y mantenida en el tiempo entre sus participantes. Es posible detectar la existencia de comunidades virtuales que desarrollan un sentido muy marcado de comunidad –la relación entre los sujetos es asidua y constante, y tiene como fruto la consecución de objetivos de carácter colectivo o comunitario–, mientras que en otras no se detecta un sentido de comunidad en sí mismo considerado, sino un conjunto de individuos que comparte un mismo espacio –un sitio web determinado–, pero que no desarrollan un verdadero sentido comunitario, bien porque el tipo de relación que establecen no es lo suficientemente estable –no emplean los modos de interactividad con asiduidad y constancia–, o bien, en la medida que, aunque los emplean, no se da un tipo de relación lo suficientemente satisfactoria.
De todos los nuevos medios tratados en este artículo, el sentido de comunidad de las comunidades virtuales es el más complicado de crear, ya que consiste en mantener un entorno relacional entre personas que reproduce –o al menos, pretende reproducir– las condiciones de una relación en la vida “física”. Y si bien es el más complicado de llevar a cabo, también es cierto que, bien estructurado y gestionado, puede ofrecer muchos beneficios a un conjunto de individuos.
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